
El mundo árabe todavía está intentando construir su posición específica y su función en el mundo globalizado. La región se percibe a menudo desde un punto de vista externo con un enfoque culturalista como “espacio de amortigamiento” entre los continentes, con una identidad cultural fuerte y casi imposible a influir.
La inclusión del mundo árabe en el espacio económico y cultural global debe todavía ser alcanzada. En este contexto, la globalization se concibe dentro del mundo árabe como proceso impuesto del exterior, que no puede ser influenciado ni ser cambiado, siendo fuera del alcance de cualquier tentativa para controlarla.